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Récord de US$11.800 millones: histórico flujo de remesas desde EE. UU. hacia Colombia
En el engranaje de la economía colombiana, un motor silencioso ha superado incluso a sectores tradicionales: el dinero que envían los colombianos desde el exterior. Durante el último año, el flujo de remesas alcanzó la cifra récord de US$11.848 millones, consolidándose como un salvavidas macroeconómico que ya representa cerca del 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y supera los ingresos por exportaciones de café.
La hegemonía del dólar estadounidense
De este flujo de divisas, Estados Unidos es el origen del 53% de los giros, reafirmando su posición como el socio más determinante para la estabilidad de los hogares colombianos. Según el Banco de la República, esta dependencia se ha intensificado debido a la solidez del empleo en Norteamérica y a la devaluación del peso, que convierte cada dólar en un alivio inmediato para el consumo, la salud y la educación en departamentos como Valle del Cauca y Antioquia.
Petro y la defensa del “salario real”
El clima político ha añadido tensión a estas cifras. Recientemente, el presidente Gustavo Petro lanzó una advertencia ante propuestas en el Congreso de EE. UU. para gravar los envíos de dinero al exterior. El mandatario calificó cualquier impuesto a las remesas como un golpe directo al bolsillo de los sectores más vulnerables.
“A la población trabajadora colombiana en EE. UU. le cobrarán un impuesto por sus envíos a sus familias. Creo que los trabajadores deben manifestarse; es una reducción de su salario real y un golpe a la economía popular”, afirmó Petro, sugiriendo incluso la posibilidad de medidas de reciprocidad diplomática.
La visión desde Estados Unidos
Desde Washington, la mirada es más técnica y cautelosa. En sus informes recientes sobre clima de inversión, el Departamento de Estado de los Estados Unidos ha señalado que, si bien Colombia ha facilitado el flujo de capitales y utilidades, la incertidumbre regulatoria bajo la actual administración podría incidir en la dinámica económica.
Analistas vinculados a sedes diplomáticas subrayan que las remesas actúan hoy como uno de los principales financistas del déficit externo colombiano y advierten que la estabilidad de estos flujos dependerá de mantener un entorno previsible tanto para trabajadores migrantes como para inversionistas.
Un futuro anclado a la diáspora
Con proyecciones que anticipan que el ingreso de dólares continuará creciendo —aunque a un ritmo más moderado ante el endurecimiento de políticas migratorias—, las remesas se han convertido en la verdadera “exportación” estrella de Colombia.
Los US$11.800 millones anuales no son solo una cifra histórica: representan la consolidación de la diáspora como actor clave en la estabilidad macroeconómica del país y en el sostenimiento de millones de hogares.